viernes, 19 de julio de 2013

Detroit hace fallida

Lo que no podía ocurrir ha ocurrido: Detroit se declara en Bancarrota. Como simbolo del desarrollismo exacerbado, de la cultura automovilística, de la producción y el consumo en serie, debería hacernos reflexionar y celebrar que Barcelona haya envejecido tan bien gracias a sus gobiernos municipales socialistas. Detroit no ha sabido integrarse en el posfordismo y su caída debe hacernos conscientes de que en esta vida nada es seguro, ni siquiera algo tan aceptado, incluso entre algunos socialistas, como el sistema capitalista. El modelo que representan Nueva York o Londres, estandartes de la economía financiera frente a la real, la productiva, bien pudiera venirse definitivamente abajo, tambaleante como está hoy en día. ¿Imposible?. En 1950, también lo era que Detroit dijera basta.